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sábado, 4 de julio de 2015

pruebas de lo equivocados que estamos siempre.10. bocatto de cardinale


Manuel Jorques Puig
BOCATTO DI CARDINALE
He aquí, señores y señoras, un libro inteligente. Rara avis en estos tiempos que corren. ¿Se sorprenden por el calificativo? Pues esa es la prueba de lo equivocados que están siempre. Es necesario que sepan que el carácter de los libros es tan determinante para su destino como el de las personas. Hay una multitud de libros indolentes por ahí pululando, y de libros pueriles, y de libros pretenciosos (una auténtica barbaridad, créanme), y de libros mimados y caprichosos, y de libros cobardes, y de libros cuadriculados, y de libros delicados, deliciosos y sensibles, y de libros perdonavidas, y de libros mentirosos, y, en fin, que los hay de todos los colores.
Éste de aquí es un libro, como decía, inteligente. Un libro ante el que la mejor actitud posible es la de escuchar y no interrumpir, un libro con base, con sustancia, donde el humor es siempre sutil, donde la imaginación es siempre perspicaz, y donde la literatura de Kafka, de Borges, de Vonnegut y de muchos otros nos está escudriñando a cada línea.
Siempre me ha gustado conversar con personas inteligentes, o mejor dicho, escuchar a personas inteligentes, pues yo poco tengo que decir. Así que reconozco haber disfrutado de este libro bien sentado y con un whisky en la mano, que es así como se debe estar cuando de disfrutar se trata. 4 Hedopuntos, sin duda. Y agradecimiento infinito a Miguel Guerrero por haberme facilitado su lectura.

(puedes adquir un ejemplar aquí:
ediciones del hombre cohete)

sábado, 24 de enero de 2015

pruebas de lo equivocados que estamos siempre.9. selfitianos

emilio velasco
andrea

angie

autor y batlencia

celia

luque


moises frías

juan corrales

oscar

paco conti

jorge

pepe fdez.

juanjo trujillo


autor

aurelio blanco

coral benitez

diego alvarez

inma pacheco

javi vizcaya

juan rguez. busto

francisco jota


josé luis glez



vicente gualda

rita

manuel harana

nathan

pablo guerrero

pili serrano

sergio tejedor

fran del castillo

sábado, 27 de diciembre de 2014

pruebas de lo equivocados que estamos siempre. 8. cartas de nathan.manuel barros. tic tac, tic tac

Cartas de Nathan
Manuel Barros
Tic tac, tic tac

Salud:

Hoy se cumple un año que nos carteamos y creo que ha llegado el momento de reparar un poco en todas esas cosas que hemos ido dejando atrás. No podrá negarme, querido amigo, que algunas sucedieron sin apenas tenernos en cuenta y que hemos podido participar de ellas escasamente, acaso como simples espectadores. Otras, sin embargo, nos han afectado muy directamente. Se diría que han minado nuestro corazón. Como le referí en una ocasión, estas son las importantes.
Mientras moría Concha en el hospital, por ejemplo, nacía, en una planta más arriba, Noa, un bebé de ojos redondos y de pelo encrespado, que ahora está en esa edad de llevarse todo a la boca para descubrir ese mundo de sabores y formas que nosotros experimentamos una vez. Ahora tiene siete meses y el tiempo parece detenerse en sus labios cuando sonríe. Sé que esto es imposible, pero a mí me gusta pensar que la serenidad, que me provoca la ternura de su pequeñez bien redonda, durará siempre. Como los dioses que hemos imaginado para soportar el hecho de que la vida se nos escapa de las manos inexorablemente.
Y luego está ella, mi amor reciente, alrededor del cual gira casi todo lo que siento.  Reconozco que esta manía mía se está convirtiendo en una obsesión, pero es agradable pensar que alguien te ha señalado con el dedo y que te ha transformado de repente en un ser especial, a pesar de tus miedos y defectos. Y es que ahora me proporciona placer sacarme de la manga esas historias que me imaginé una vez junto a ella y que hoy están tomando cuerpo. Quiero decir que las toco con las manos y que ella también parece tocarlas como si fuesen ciertas.
Con todo, quedan las otras cosas, esas que configuran el mundo exterior y que la realidad nos pone encima de la mesa en forma de noticias. Por el momento, las encajo bien. Quizá todo esto se deba a la fortaleza que me han dado las tres mujeres que cité anteriormente.
Por otra parte, Miguel Guerrero, mi amigo, ha publicado un libro excepcional, que torpemente presenté en una cafetería. Y Javier Plata, otro elemento entrañable a tener en cuenta, expuso sus últimas pinturas en Tpop, un local de copas, que hace las veces de galería de arte. Creo que ambas obras, las de M.G. y las de J.P., nos pueden servir de metáforas de los tiempos que corren. Estos tiempos caóticos en donde el desasosiego y el infortunio campan a sus anchas.

Por último, Chema, otro tipo del que me siento muy próximo, ha decidido trasladar su negocio a un sitio más estratégico. En el bar de Chema, charlamos de fútbol y de las noticas que aparecen a diario en los periódicos. Es una especie de santuario, pero, en estos momentos, intuyo que a todos nos vendrá bien el cambio de aires. La verdad es que las paredes se estaban descascarillando. Sin embargo, yo me he tomado ese cambio de hogar con cierta filosofía y desapego. Pues ya ni siquiera miraba las agujas del reloj que colgaba de una de sus paredes. Y es que hasta hace un mes el maldito artilugio me soplaba al oído mientras me tomaba el café con una voz parecida a la de un insecto: ‘Tic-tac, tic-tac, tic-tac, ya succioné tu tiempo con mi trompa asquerosa’. Ahora sé que a ese bicho raro, que es el paso del tiempo, lo puedo liquidar de un manotazo. Gracias, Concha, Noa, Amor, Miguel, Javier, Chema. Gracias, Nathan. Aunque por lo que me cuenta usted en su última misiva también participa de la misma experiencia y del mismo ánimo. Así que, querido amigo, piense que cualquiera de los dos hubiese podido firmar esta carta.

(artículo aparecido en LA VERDAD DEL CAMPO DE GIBRALTAR,  el sábado 27 de dic. de 2014).

lunes, 8 de diciembre de 2014

pruebas de lo equivocados que estamos siempre.6. hombre cohete

DOS FORMAS ACONSEJABLES DE LEER
“PRUEBAS DE LO EQUIVOCADOS QUE ESTAMOS SIEMPRE”
por Hombre Cohete

Por supuesto que cada lector tendrá una forma de acercamiento a este libro de relatos; ninguna objeción, tan válidas serán como estas dos que yo propongo:

Primera:
Prestar atención a la cita de Kafka que va en la portada,

“Todo el conocimiento, la totalidad de preguntas y respuestas se encuentran en el perro”

Tomar estos relatos como un producto que pertenece en mayor o menor medida al universo de lo absurdo.
Como sugiere la cita kafkiana, lo que buscamos puede estar en un lugar diferente al que habitualmente acudimos, y más de una vez esas cosas que necesitamos se encuentran en el sitio menos esperado, en el último lugar en el que creíamos que pudieran estar. 

Segunda:
El primer relato, “Planicie”, invita al lector a considerar como posibilidad una versión de la realidad distinta de cómo siempre nos ha sido presentada y enseñada, jugando a casi preferir estas versiones a las oficiales. Ese primer relato nos da la medida de lo que nos vamos a encontrar en las siguientes páginas, hasta llegar al corazón del libro.
De ahí que el título indique con contundencia lo equivocadas e impuestas que están esas realidades tal y como la cultura oficial nos las ha presentado.

Estas dos son mis sugerencias para afrontar la lectura de estos relatos.
Quizá la idea última del libro de Miguel Guerrero es darnos a entender ese axioma tan antiguo que dice que “hay otros mundos pero están en este” que esos otros mundos no solo no son posibles sino necesarios, pero desde luego es imposible verlos si nos consumimos en la creencia de que el mundo solo es tal y como lo concebimos, desde una única y personal perspectiva. Hay otra forma de ver las cosas, parece querer decirnos estos cuentos. También que nuestras firmes creencias y certezas deben ser relativas. La duda es la forma más conveniente de acercarse a la realidad. (No confundir con eso que llaman pensamiento débil). La duda es solo un instrumento necesario para no anclarnos en verdades absolutas, sospechar siempre de ellas.
El gran Juan Carlos Onetti decía: “Dos y dos son cuatro, pero ¿y si fueran cinco?”

Bueno, me estoy poniendo trascendente, nada puede molestar más a nuestro querido autor, que tanto hincapié hace en minimizar lo sagrado. Así que aquí lo dejo.

Un saludo agradecido a los asistentes, y a usted sr.guerrero, que lo pase bien.

sábado, 6 de diciembre de 2014

lunes, 10 de noviembre de 2014

pruebas de lo equivocados que estamos siempre.3




booktrailer
PRUEBAS DE LO EQUIVOCADOS QUE ESTAMOS SIEMPRE
con:
pablo dylan como dylan
carbono martínez en el papel del perro negro
el sr. tchitcherine es el descuartizador
y tras la cámara, nuria gómez.
ana está escondida.

una produción de
ediciones del hombre cohete




sábado, 8 de noviembre de 2014

pruebas de lo equivocados que estamos siempre.2

Cartas de Nathan. Manuel Barros

Amarquía

A Nathan, salud:

Miguel Guerrero es escritor. Puedo decir esto de forma categórica, pues ya cargan, como la mala reputación, varias obras sobre sus hombros. A saber: ‘Arquitectura del dolor’, ‘La temperatura’, ‘Pequeños detalles sin importancia’; y un texto de complejísima estructura con cuyo título MG juega a mezclar el vacío más absoluto con el código postal de su ciudad de nacimiento, ‘Nada 11300’. A mi parecer, este último es el más ambicioso. Lamentablemente, aún inédito.
Ahora aparece, sin embargo, en Ediciones del Hombre Cohete con ‘Pruebas de lo equivocados que estamos siempre’, un libro de relatos escalonados. No sé de dónde diablos habrá sacado ese título, pero al leerlo incomoda sobremanera el maldito adverbio utilizado, que parece que ha sido puesto ahí deliberadamente por el autor para advertirnos de que estamos encerrados a perpetuidad en los sótanos de la ignorancia.
Imagino que cualquiera de nosotros podría decir cosas similares con el mismo grado de impertinencia. Dados los tiempos que corren, sería cuestión de ponerse. Pero a MG la provocación le sale de forma natural, la exuda envuelta en exquisiteces, como si con él no fuese la cosa. De modo que uno no acertará nunca a comprender si la distancia y el desparpajo con que trata los textos son el resultado del sarcasmo más hiriente y refinado o de una perplejidad conciliadora y bobalicona, que nos incluye a todos bondadosamente. También a él mismo.
Esta estrategia es demoledora. Cuando se repasan sus cuentos, uno tiene la sensación de besar la lona sin saber de dónde le ha venido el golpe. Así que el lector andará grogui de lectura en lectura intentando recuperar la conciencia. Pensará en tirar la toalla o, a lo mejor, si es valiente, en incorporarse de nuevo para seguir con la pelea. Aunque al final querrá volver irremediablemente a ese sueño protector que soñó en el mismo instante en que mordió el polvo y acabó el cuento. Esa adicción le empujará a seguir con la lectura. Estoy seguro.
Pero no me interprete mal, amigo Nathan. La sensación resultante no es de desasosiego. A veces, te hace sonreír y, en la mayoría de las ocasiones, uno puede disfrutar de eso que suelen poner como cebo en las contraportadas de los libros, el placer de la lectura. El libro está bien armado, es coherente y las subordinadas se deslizan reglón tras renglón como la seda. Formalmente es un corpus, aunque los temas y el tratamiento de los mismos sean muy dispares. Hay algo en todos ellos que los conectan mutuamente. Esa cópula es la atmósfera. Esa especie de voluta humeante y uniforme, de difícil elaboración, que lo impregna todo.
Se me ocurre un término extraño para definir este libro extraño. No sé si cometeré un error. Pero con ‘Amarquía’ creo que se señala muy oportunamente lo que desprende. A saber: que el caos y la armonía pueden ir de la mano; que la desesperación y el vacío pueden ser de color de rosa; y que de las cosas más banales como la puntualidad, el cortarse las uñas, la conducción de un coche nuevo, Mickey Mouse y el fin de la historia (estos son títulos de algunos de los cuentos) uno puede proyectar y experimentar sensaciones insólitas y estrafalarias. Porque en el libro de Miguel, la lucha de contrarios ha dejado de ser el motor del mundo. Y es que estos sempiternos enemigos que aparecen en todas las historias se han parapetado en la misma línea de fuego, y ahora desfilan alegres en las mismas huestes. La contradicción de sus cuentos es que las contradicciones se disuelven. Como en la amarquía, como el amor en el desorden.
Miguel Guerrero carece de huellas dactilares. Ya se lo advertí en su día. Aunque esto no le ha supuesto hasta ahora, que yo sepa, ningún problema de orden penal. Su coartada está bien hilada. Es impecable. Las yemas de sus dedos han perdido las crestas papilares por el roce con las páginas. Así que le resultará fácil reconocerle, mi querido amigo Nathan. Bastará con buscar a un tipo que siempre lleva el hocico hundido en el papel.


PD: Lo bueno de publicar un libro es que uno deja de corregirlo. Así que nuestro protagonista de hoy no tendrá más remedio que pasar página y empezar uno nuevo. A dios gracias.


(artículo aparecido en LA VERDAD del Campo de Gibraltar el día 8 de noviembre de 2014)


sábado, 1 de noviembre de 2014

pruebas de lo equivocados que estamos siempre.1










Pruebas 
de lo equivocados 
que estamos siempre
Miguel Guerrero
formato: 210 x 135 mm.
186 págs.
precio: 12 euros





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·LA LUNA NUEVA
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11403 jerez
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11300 La Línea
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Si ustedes atraviesan este libro escalonado de relatos que se presentan como mesetas cada vez más amplias, y más complejas, se encontrarán por el camino que está poblado de viejos conocidos, que cada uno a su manera participa en la construcción de estos cuentos extraños.

Maestros literarios como D.F.W., Ballard, Kafka, Burroughs, Gaddis, Ted Chiang son usados como punto de apoyo, como cimiento en algunos casos, en los que se sustenta el artificio del relato.
Si ustedes se adentran, por fin, en este libro, ¡AHORA sabrán lo que es leer!

“Si pudiera cogería al lector por el cuello y con mis propias manos lo ahogaría. Mientras se asfixia, entre estertor y estertor, le leería párrafos sueltos, una y otra vez, de este libro admirable.”
hombre cohete
nuestro funeral

“Amar a los dos: Dostoievski & Mr. Hyde. Esa es la poética que preside este libro extraño.”
el ocio del suicida

Miguel Guerrero vuelve con Pruebas de lo equivocados que estamos siempre a ofrecernos esta vez un libro de relatos cuya extensión va de menos a más y ganando en intensidad a medida que se alargan o ensanchan. Otras obras son el libro de relatos Arquitectura del dolor, la novela corta La temperatura, el relato largo Pequeños detalles sin importancia, la novela inédita Nada 11300.
Más información sobre el autor y sus inquietudes creativas en 
Así Miguel Guerrero,

miguelguerreroruiz.blogspot.com